5 errores a la hora de reformar la cocina

Espejito, espejito, ¿quién es la más hermosa de todas? … A la hora de reformar la cocina, se suele caer en la trampa del deseo de belleza a toda costa. Sin embargo, es importante no dejarse engañar por el espejismo de tener una cocina de revista, diseñadas específicamente para lucir y atrapar a los lectores en el maravilloso mundo de la decoración. Basta con seguir el criterio de la funcionalidad, y enfocarse en lo que realmente se busca en una cocina, para tener una cocina de diez de la que seguir enamorándose día tras día.

A continuación, y para aclarar las ideas sobre cómo hacerlo, enumeramos los errores más frecuentes que se suelen cometer a la hora de poner en marcha una reforma integral de cocina.

  1. Distribución inadecuada

    Posiblemente, la cocina es la estancia de la vivienda que más debería responder a la lógica de la practicidad – aunque no nos guste cocinar y no se trate del templo de un chef estrellado.

    ¿Cómo se consigue eso? Primero, disponiendo todos los elementos de manera racional. Empezar con crear el famoso triángulo de trabajo – nos referimos a las tres zonas destinadas a la preparación, cocción, y almacenaje de los alimentos – es un óptimo punto de partida.

    Es mejor evitar colocar la zona de fuegos cerca de aperturas al exterior y fuentes de corrientes de aire; además, lo ideal sería prever un espacio de trabajo en al menos uno de sus lados. Por el contrario, la zona de agua – y no, no se trata de una lucha titánica entre elementos opuestos – seguro que queda muy bonita cerca de o frente a la ventana, además de permitir ver mejor a la hora de fregar los platos. Hoy en día existen griferías plegables y escamoteables que hacen posible reproducir el típico escenario casero de la ventana de la cocina dando al paisaje bucólico de árboles y pajaritos. Eso sí, poner el fregadero cerca de la ventana es una operación costosa, así que mejor plantearse si realmente merece la pena invertir en ello antes de empezar la reforma. ¡Ah! El fregadero y el lavavajillas son una pareja inseparable, mientras que el fregadero mismo no aguanta la cercanía de paredes o muebles altos en donde los brazos terminarían por dar constantemente.

    Segundo, planificando de antemano y distribuyendo las fuentes luminosas y eléctricas de manera inteligente: colocar apliques y enchufes – cuanto más, mejor – en puntos estratégicos, simplificará el día a día de los usuarios. Y hablando del tema de derribar tabiques con la finalidad de aumentar la luminosidad y los metros cuadrados: mejor hacerlo solo si realmente aporta cambios significativos y provechosos – por ejemplo, ampliando la superficie total de trabajo, que nunca está de más en una cocina.

    En fin, una distribución poco ponderada de los elementos de la cocina que verá la luz puede restar comodidad a lo cotidiano.

  2. Cocina a medida, ¿te resuelve la vida?

    No cabe duda que realizar una cocina enteramente a medida conlleva un desembolso algo más alto que comprar una cocina prefabricada. De la misma manera, también es cierto que optar por decorar la cocina con muebles de cocina diseñados y realizados a medida garantiza el uso de cada centímetro disponible, y de la manera más funcional para el destinatario.

    Una única recomendación sobre el tema: está muy bien aprovechar la verticalidad para colocar armarios de cocina a medida hasta el techo, no obstante, mejor evitar llegar a alturas inalcanzables y que hagan que el usuario se sienta todo un liliputiense. Sobre todo, es mejor evitar poner muebles de cocina a medida que cubran toda la pared de arriba abajo en cocinas de planta estrecha: el resultado podría ser abrumador.

    Asimismo, decantarse por muebles de diseño personalizados supone una ventaja más: tener el equipamiento interior de muebles de cocina perfecto para las exigencias del usuario. ¡Y eso que a menudo no se suele pensar en este aspecto tan importante en términos de practicidad! Baldas, bandejas extraíbles, cajones de extracción total, accesorios para aprovechar las esquinas: ¡vaya lujo!

    Una última anotación sobre los errores más comunes en tema de muebles de cocina tiene que ver con una cuestión meramente estética – ya, porque nunca se debería de sacrificar por completo la estética en beneficio exclusivo de la funcionalidad: la belleza salvará el mundo, y también el aspecto de tu cocina. En caso de cocinas abiertas al salón o al comedor, no panelar o integrar los electrodomésticos en el mobiliario es un error simplemente imperdonable y dañino para la vista de cualquiera que tenga una pizca de sentido de la estética. El tribunal supremo de la decoración de interiores decreta que solo se permite dejar a la vista el frigorífico, y exclusivamente si es estiloso.

  3. Materiales equivocados

    Un error muy común a la hora de realizar una reforma integral de cocina tiene que ver con la elección de los materiales a utilizar. A menudo se descartan algunos por razones meramente estéticas, mientras que otras veces simplemente se eligen los menos aptos para determinados complementos o puntos de la cocina.

    Punto primero, las paredes. Colocar papel pintado en las paredes de la cocina, y sobre todo en ciertos puntos determinados, como la zona de cocción o del fregadero, es como darle un helado a un niño de dos años y dejar que se lo coma solo: se manchará se-gu-ro. Humedad y salpicaduras son la orden del día en las cocinas, así que lo ideal es privilegiar materiales de fácil limpieza, por lo menos en las zonas críticas: azulejos, cerámica, acero inoxidable, cristal, piedra.

    Luego, los suelos. Si bien se suele pensar que la madera no es exactamente amiga de las cocinas, hoy en día existe la posibilidad de colocar tarimas hidrófugas e ignífugas y de fácil limpieza. Y si esta solución no convence, también existen cerámicos y porcelánicos que son grandes imitadores de la madera. Para más información sobre los suelos de madera, lo correcto y adecuado es leer nuestro post sobre el tema:

    “Con los pies en el... Suelo de madera: ventajas, tipos y recomendaciones”

    Terminamos con la encimera y los muebles. Como la primera se usará constantemente, es obligatorio elegir un material resistente y de alta calidad, como piedra, mármol, y granito. Y en lo que atañe a los muebles, los contrastes de acabados garantizan un efecto nada aburrido.

  4. Saltarse el control de instalaciones

    En el caso de las reformas integrales de cocina, es imprescindible aprovechar las obras para comprobar que todas las instalaciones – a nivel de electricidad, fontanería, gas, ventilación, calderas, e incluso electrodomésticos – sigan funcionando perfectamente. Si no es el caso, uno no se puede eximir de renovarlas, aunque el presupuesto crezca un poco. Y si se piensa en redistribuir los elementos de la cocina, es importante planificar la colocación de las tuberías a la vez que se establezca la nueva disposición.

  5. La elección de la empresa

    Eso es fundamental, básico, primordial. Así como lo es verificar que todos los materiales y equipamiento estén disponibles antes de empezar y, en el caso de los materiales, que sean de la calidad deseada. De esa manera, se evitarán sorpresas indeseadas, como cambios importantes a nivel de presupuesto y de tiempo de obras – lo ideal son 10 o 15 días.

    ¿Dónde encontrar la empresa perfecta para llevar a cabo tu reforma? Aquí estamos, ¡listos para empezar!

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